Lino y roble de tarde
Un pequeño salón en Praga que guarda la tarde.
La estancia mira al oeste, así que todo está elegido para las dos últimas horas de luz. El roble en espiga queda desnudo, una alfombra de yute suaviza el centro y el sofá de lino lleva funda desmontable para poder vivir con un perro.
El nogal en la pared larga guarda los discos y el desorden de cada día. Un puf de cuero es la única nota cálida y oscura, y una lámpara negra traza una línea contra el yeso.


























